


Formarnos como escolapios es responder
y secundar, con actitud humilde, a Dios
que llama y educa por los medios
que él con suavidad dispone.
Se realiza a lo largo de sucesivos momentos,
desde la primera aceptación de la propuesta vocacional a los pasos definitivos, en un camino que dura unos nueve años,
con tres etapas fundamentales:
Prenoviciado, Noviciado y Juniorato.
Luego procuramos continuar formándonos siempre, de distintas maneras,
a lo largo de toda la vida que Dios
nos conceda para su gloria y el bien del prójimo.

PRENOVICIADO

En la Provincia Argentina
el Prenoviciado dura dos años.
Se encuentra ubicado en la Comunidad del Colegio Santo Tomás de la Ciudad de Córdoba.
La comunidad escolapia,
que acoge, acompaña y forma, también discierne la idoneidad
del candidato para asumir la forma de vida religiosa calasancia.

NOVICIADO

El Noviciado dura un año,
se encuentra en Mendiolaza
(Provincia de Córdoba)
y constituye propiamente la entrada en nuestra Orden. Comienza con la toma del hábito escolapio y culmina con la primera profesión de los cuatro votos religiosos
de castidad, pobreza, obediencia y dedicación a la educación.

juniorato

El Juniorato de los Escolapios
de Argentina dura seis años.
La experiencia del Juniorato
es fundamentalmente la de
“estar con Jesús” (Mc 3, 14), permanecer arraigados en Él para dar a su tiempo fruto abundante, viviendo ya cabalmente como religiosos escolapios, según los votos libremente realizados.


En las imágenes para revelar
Señor, que has dado
a la Iglesia
en Glicerio Landriani, escolapio,
un modelo de oración
y de amor a los niños
y los jóvenes
en el anuncio del Evangelio,
concédenos buscar siempre
tu Gloria y la utilidad
del prójimo;
dígnate glorificar
a tu siervo
y concédenos
por su intercesión
la gracia
que te pedimos... (pídase).
AMÉN.
A tu amparo y protección,
Madre de Dios, acudimos;
no desprecies
nuestros ruegos y,
de todos los peligros,
Virgen gloriosa y bendita, defiende siempre a tus hijos
Amén

























